La calidad de la comida de Las Bravas es inversamente proporcional a su buena fama

Un tráfico de influencias muy grande debe de haber detrás de Las Bravas para aparecer una vez tras otra en todas las recomendaciones de blogs como uno de los mejores sitios para tomar las mejores patatas bravas. 

Si bien, no dudo que sus bravas sean lo mejor que pueden ofrecer en su carta, no las calificaría jamás como las mejores de Madrid. Con un corte de patata grande y una salsa característica, este bar ha ganado una fama que el resto de sus platos desmerece.

Sus camareros ejercen una incómoda presión constante para hacerte pedir más o abandonar la mesa, lo cual me hace pensar que piensan más en las libras de los turistas que en tratar bien a sus potenciales clientes habituales.

Precio: 15-20€