Cómo una pota estropeó la experiencia en Casa Labra

Solo hay una cosa que te pueda quitar las ganas de comerte estas croquetas de bacalao: una chica potando.

Para celebrar el Día Internacional de la Croqueta no se me ocurrió mejor sitio que ir a comer a Casa Labra aprovechando que, al ser lunes, no estaría a reventar de turistas, ya que se trata de uno de los bares más turísticos de la ciudad, haciéndolo prácticamente inaccesible si no llevas una escopeta encima.

Mala fue mi fortuna cuando, al sacar mis croquetas de bacalao a la calle, una pobre chica empezó a tener arcadas, quitándome automáticamente (a mi, y al resto de comensales) las ganas de comer.

Y esta es la historia de cómo un restaurante donde sus frituras de bacalao destacan por su calidad y precios bajos, hizo una caja por debajo de lo esperado en el #DíaInternacionalDeLaCroqueta

Precio: 6-12€