Descubre el pasadizo secreto por el que entrar al Variopintos

Lo que parece una fotografía de un plato rebosante de carrillera con salsa de chocolate sin sabor a chocolate, es más ‘chik’ si te digo que lo rojo sigue siendo el plato.

Con una cocina lenta, hicieron que tras comer la ensalada mis tripas se convirtieran en un festival de hardcore, y le pidiera al camarero algo que me hiciera sentir como un animal. No me defraudó y me trajo torreznos, que junto con la carrillera con salsa de chocolate sin sabor a chocolate saciaron mi apetito.

El camarero me alegró la velada al insinuarme que no me terminaba el postre porque el trozo que me dejé llevaba una hoja verde. Solo me arrepiento de haberme ido sin despedirme de él con un choque de panzas.

El local no es fácil de encontrar, ya que a pesar de estar a 15 metros de la Puerta del Sol, se encuentra en un primer piso, en cuyas escaleras podrías encontrarte a tu abuela o a un yonki chutándose heroína.

Precio: 12-20€